Vivimos en un mundo donde todo está en constante cambio. Las personas deben tener una mejor formación para enfrentar los problemas del presente y del futuro. Los avances de la ciencia, la tecnología y el desarrollo de los acontecimientos mundiales, son motivos para que la formación nunca termine, la cual debe ser constante y continua.
El desarrollo y crecimiento de un país está estrechamente relacionado con el interés de los ciudadanos en superarse, tanto personalmente como profesionalmente, para contribuir al desarrollo de la sociedad.
La necesidad de la formación continua no solamente proviene de los ciudadanos que han culminado algún grado académico, sino también de los que han abandonado las aulas escolares. La necesidad de formación de adultos no solamente es para un ambiente de educación superior ya que formaciones, tales como: cursos, diplomados o certificaciones son requeridos por los ciudadanos adultos.
En este sentido, los profesionales dedicados a la formación deben motivarse a especializarse en metodologías enfocadas a la formación de adultos. Debido que en un país con un constante desarrollo, siempre va existir una demanda de ciudadanos adultos en participar en una formación continua.
La motivación es uno de los factores primordiales para lograr el éxito en cualquier actividad humana ya que es el motor que pone en marcha los mecanismos necesarios para alcanzar un objetivo.
Existen varias
teorías que describe la motivación, tales como: teoría de la jerarquía de necesidades de Abraham Maslow,
teoría de Alderfer, teoría de las
necesidades de McClelland, teoría de las
metas, teoría del reforzamiento,
teoría de la igualdad, teoría de las
expectativas.